En el comercio internacional de legumbres, el momento de la cosecha influye directamente en la disponibilidad de las materias primas, la calidad de los lotes y la planificación de las compras. Para compradores, importadores, distribuidores e industrias alimentarias, conocer los principales calendarios agrícolas permite comprender cuándo pueden llegar al mercado las nuevas campañas y cómo organizar el suministro durante el año.
Sin embargo, no existe un único calendario válido para todo el mundo. Los períodos de siembra y cosecha cambian según el producto, la variedad, el país, la región productora y las condiciones climáticas de cada campaña.
De la siembra a la disponibilidad comercial
La cosecha es solamente una de las etapas anteriores a la comercialización de un producto.
Después de la cosecha, las legumbres pueden someterse a procesos de secado, limpieza, selección, calibrado, control de calidad, envasado y preparación para la exportación. Por ello, el comienzo de la cosecha no significa necesariamente que el producto esté disponible inmediatamente para una entrega internacional.
Para planificar correctamente una compra B2B es necesario considerar el período indicativo de siembra, la ventana prevista de cosecha, los tiempos de procesamiento y la disponibilidad efectiva de los nuevos lotes. También deben tenerse en cuenta la preparación de los documentos, la organización logística y el tiempo de transporte hasta el destino final.
Conocer la fecha de la cosecha es importante, pero no es suficiente. Es necesario comprender todo el recorrido que lleva el producto desde el campo hasta el mercado.
Hemisferio norte y hemisferio sur
La distribución de las áreas productoras entre los hemisferios norte y sur crea diferentes ventanas de cosecha que, en algunos casos, pueden ser complementarias.
En Canadá y en las regiones septentrionales de Estados Unidos, muchas legumbres se siembran generalmente entre abril y junio y se cosechan entre agosto y octubre. La nueva campaña puede comenzar a llegar al mercado entre finales del verano y el otoño, después de completar el procesamiento y los controles de calidad.
En Europa, el calendario varía considerablemente según el cultivo y la región productora. Algunos productos se siembran en otoño, mientras que otros siguen un ciclo de siembra primaveral. Las cosechas suelen concentrarse entre junio y septiembre, permitiendo la disponibilidad de nuevos lotes durante el verano y el comienzo del otoño.
En Turquía y la zona oriental del Mediterráneo, la siembra puede desarrollarse entre el otoño y la primavera, mientras que las cosechas se concentran principalmente entre mayo y agosto. Estos orígenes pueden ofrecer nuevas disponibilidades entre finales de la primavera y el verano.
Asia meridional presenta un sistema productivo más complejo. En varios países existen diferentes ciclos agrícolas durante el año, influenciados por las lluvias monzónicas, el riego y las condiciones regionales. Algunas campañas se cosechan entre febrero y abril, mientras que otras llegan a su madurez entre septiembre y noviembre. Esto permite que determinados orígenes asiáticos estén presentes en el mercado en distintos momentos del año.
En Australia, los garbanzos, las lentejas y otras legumbres de invierno se siembran generalmente entre abril y junio. La cosecha se concentra principalmente entre octubre y enero, con la llegada comercial de la nueva campaña entre finales de año y comienzos del siguiente.
En Sudamérica, los períodos varían según el país, la región productora y el tipo de legumbre. Muchas cosechas tienen lugar entre finales del verano y el otoño austral. Después de las operaciones de limpieza, selección y preparación para la exportación, los nuevos lotes pueden alcanzar los mercados del hemisferio norte durante la primavera y el comienzo del verano.
Tampoco existe un único calendario agrícola para África. Los ciclos dependen de la región, las temporadas de lluvias y la disponibilidad de sistemas de riego. Por este motivo, cada origen debe evaluarse individualmente.
Todas estas ventanas son indicativas y pueden cambiar considerablemente según las precipitaciones, las temperaturas, la variedad cultivada y las condiciones locales.
Nueva cosecha y existencias de la campaña anterior
En el comercio B2B es importante distinguir entre la nueva cosecha y el producto procedente de las existencias de la campaña anterior.
La expresión “new crop” suele referirse a un producto perteneciente a la cosecha más reciente. Sin embargo, esta definición no constituye por sí sola una garantía absoluta de calidad. Los nuevos lotes también deben evaluarse en función de su humedad, calibre, uniformidad, color, presencia de defectos, porcentaje de impurezas y cumplimiento de las especificaciones contractuales.
Del mismo modo, un producto de la campaña anterior puede mantener características adecuadas cuando ha sido almacenado y gestionado correctamente.
La decisión de compra no debería basarse únicamente en el año de la cosecha, sino en la combinación de calidad real, uso previsto, disponibilidad, precio y plazo de entrega.
Cuándo planificar las compras
Conocer los calendarios agrícolas permite anticipar las principales decisiones comerciales.
Antes de la cosecha, compradores e importadores pueden comenzar a analizar con sus proveedores las superficies sembradas, el desarrollo de los cultivos y las primeras estimaciones de producción. Durante la cosecha se definen con mayor claridad los volúmenes disponibles y las características cualitativas.
En las semanas siguientes pueden analizarse las muestras, verificarse las especificaciones, seleccionarse los formatos de envasado y programarse los envíos.
Una planificación eficaz comienza con el análisis de las necesidades anuales y la identificación de los orígenes más adecuados. Continúa con el seguimiento de las campañas agrícolas y la verificación de la calidad disponible, para llegar finalmente a la definición de los volúmenes, las entregas, el transporte y las posibles necesidades de almacenamiento.
Este enfoque reduce la dependencia de las compras urgentes y permite construir un programa de abastecimiento más organizado y consciente.
Los calendarios agrícolas no son calendarios de entrega
Uno de los errores más frecuentes consiste en considerar la fecha de cosecha como una fecha garantizada de disponibilidad.
Entre el campo y el destino final existen numerosas fases: procesamiento, análisis, selección, envasado, reserva del transporte, operaciones aduaneras y tránsito internacional. La disponibilidad de contenedores, la congestión portuaria y los retrasos logísticos también pueden modificar los plazos inicialmente previstos.
Por ello, el calendario agrícola debe integrarse con un calendario comercial y logístico. Solo considerando ambas dimensiones es posible obtener una previsión realista de los tiempos de entrega.
El papel de SAG Pulses BV
SAG Pulses BV opera entre distintos mercados de origen y destino, conectando a productores, importadores, distribuidores e industrias alimentarias.
El conocimiento de las campañas agrícolas, junto con la evaluación de las especificaciones cualitativas y las necesidades logísticas, permite identificar las soluciones más adecuadas para cada cliente.
El objetivo no es solamente encontrar un producto disponible, sino coordinar origen, calidad, formato, cantidad y plazo de entrega según las necesidades reales del mercado B2B.
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