Dos mercados que avanzan en direcciones opuestas
La nueva campaña australiana ofrece un ejemplo particularmente claro de cómo pueden diferir las dinámicas dentro de un mismo sector.
Según las últimas previsiones del Australian Bureau of Agricultural and Resource Economics and Sciences, la producción australiana de garbanzos podría caer un 52% en 2026/27, hasta situarse apenas por encima de 1 millón de toneladas.
En el mismo período, la producción de lentejas aumentaría un 5%, hasta un récord de 2,3 millones de toneladas, más del doble del promedio de los últimos diez años.
Dos productos del mismo sector, pero con perspectivas de oferta completamente diferentes.
Garbanzos: menor superficie y rendimientos bajo presión
La contracción prevista de la producción australiana de garbanzos se debe principalmente a una fuerte reducción del área sembrada y a perspectivas de rendimiento menos favorables en las principales regiones productoras.
Las condiciones han sido especialmente complicadas en Queensland y el norte de New South Wales, donde la limitada humedad almacenada en el suelo y las condiciones estacionales influyeron en las decisiones de siembra.
En New South Wales, por ejemplo, el área destinada a garbanzos se estima en descenso de casi un 47%, mientras que la producción podría caer alrededor de un 62% interanual.
Para el mercado internacional, una reducción de esta magnitud implica una menor disponibilidad potencial desde uno de los principales orígenes exportadores.
Sin embargo, una menor producción no implica automáticamente una subida inmediata de precios.
Los stocks iniciales, la calidad de la cosecha, los programas de venta de los exportadores y la demanda internacional determinarán cuál será la disponibilidad física real.
Lentejas hacia un nuevo récord
El mercado de las lentejas presenta una situación prácticamente opuesta.
ABARES prevé una producción australiana cercana a los 2,3 millones de toneladas, un nuevo máximo histórico y aproximadamente un 5% superior a la ya elevada cosecha de la campaña anterior.
El aumento está respaldado por una expansión de la superficie cultivada y por condiciones favorables en las principales regiones productoras de South Australia y Victoria.
Para los compradores, una oferta abundante puede ampliar las oportunidades comerciales, aunque sigue siendo necesario distinguir entre producción total y producto realmente apto para determinadas necesidades.
Calidad, calibre, color, grado de limpieza, opciones de packaging y ventanas de entrega siguen determinando el verdadero valor de la mercadería disponible.
No existe un único “mercado de pulses”
El ejemplo australiano pone de manifiesto un principio importante para las compras B2B.
El mercado de los pulses no puede analizarse como una categoría homogénea.
Las dinámicas productivas pueden variar significativamente incluso entre productos cultivados en el mismo país y durante la misma campaña.
En 2026/27 podrían coexistir:
- mayor disponibilidad de lentejas;
- menor disponibilidad de garbanzos;
- distintas presiones sobre los precios;
- variaciones de primas entre orígenes;
- estrategias de venta diferentes entre exportadores.
Para un comprador, observar únicamente la tendencia general del sector puede ocultar señales relevantes.
Del volumen producido a la disponibilidad comercial real
Otro punto fundamental es distinguir entre volumen de producción y disponibilidad comercial.
Una cosecha nacional elevada no significa necesariamente que todo ese volumen esté disponible inmediatamente para la exportación.
Parte puede ser absorbida por el mercado interno, otra parte puede encontrarse ya comprometida mediante contratos y determinados lotes pueden no cumplir con requisitos específicos de calidad.
De la misma manera, una cosecha menor no implica necesariamente una escasez inmediata cuando existen stocks importantes de la campaña anterior.
Por este motivo, una estrategia de sourcing sólida debe evaluar simultáneamente:
producción + stocks + calidad + demanda + logística + timing.
Qué significa para los compradores B2B
Para los compradores internacionales, la divergencia entre garbanzos y lentejas requiere estrategias diferentes.
En garbanzos, puede ser conveniente verificar antes la disponibilidad física, comparar diferentes orígenes y seguir de cerca las ofertas para entregas futuras.
En lentejas, una mayor disponibilidad australiana puede incrementar la competencia entre proveedores y generar oportunidades interesantes, especialmente cuando varios exportadores comiencen a comercializar simultáneamente la nueva cosecha.
En ambos casos, sin embargo, el precio debe analizarse junto con los costes logísticos, las especificaciones requeridas y la fiabilidad de la cadena de suministro.
La campaña australiana 2026/27 demuestra claramente cómo dos commodities del mismo sector pueden seguir trayectorias completamente diferentes.
Garbanzos: oferta en fuerte contracción.
Lentejas: producción hacia un nuevo récord.
Para los compradores B2B, la conclusión es clara: no existe una única estrategia de compra válida para todos los pulses.
Analizar por separado cada producto, origen y ventana de entrega permite identificar mejor tanto los riesgos como las oportunidades.
En un mercado internacional cada vez más volátil, saber cuánto se ha producido es solamente el punto de partida.
La verdadera pregunta es: cuánto producto estará realmente disponible, con qué calidad, en qué momento y a qué costo final?